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Por:
Este escrito fue presentado como un trabajo
de miembro en el transcurso de una Convocación
Regular Tradicional en la Logia Graal nš 2,
de Valencia, España. Sus referencias
a la similitud entre las enseñanzas Rosacruces
y la antigua sabiduría tradicional china
será muy interesante para nuestros lectores.
Fratres y Sorores:
Como dicen las enseñanzas Rosacruces,
la energía vital es una energía
de origen espiritual de una tasa vibratoria
tan elevada que en este momento no puede ser
medida por ningún instrumento. Esta energía
en nuestro planeta y para nuestra utilización
y del resto de seres vivos que lo habitan usa
como vehículo el aire. Es la energía
que da la vida. Todo está impregnado
por ella, cuando esta energía por cualquier
causa abandona un cuerpo este empieza a sufrir
grandes cambios, en términos profanos
se diría que muere.
Quizás el pueblo de la tierra que más
la ha estudiado y más ha basado su cultura
y su tradición en la energía vital
son los chinos. Todas las acciones de cualquier
nivel que puedan hacer la gran mayoría
de los chinos tienen relación con el
correcto fluir de la energía vital. Ellos
le denominan CHI. Desde hace 5.000 años
en los tiempos que denominan de Huang Ti (el
emperador amarillo) ya se describen magníficas
técnicas de trabajo y desarrollo del
CHI. Al arte de desarrollar la energía
vital la llaman CHI HUNG. El chi se entrena
y desarrolla especialmente para la salud, la
fuerza externa e interna y el entrenamiento
mental y espiritual. Una mente inteligente puede
dirigir la energía y conseguir resultados
asombrosos para la mayoría de los seres
humanos. Como hemos dicho, la energía
vital nos mantiene vivos que es la función
más importante y en la que menos pensamos,
pero también tiene una inmensa importancia
en el mantenimiento de la salud, nuestra fuerza,
nuestro magnetismo y nuestro entrenamiento mental
y espiritual. El trabajo de la energía
es excelente para curar enfermedades y mantener
el cuerpo joven y fuerte con el paso de los
años. También es un maravilloso
camino para adquirir otra serie de facultades
superiores. En antiguos libros chinos se pueden
encontrar expresiones como estas:
Los santos se vuelven atentos, comen aire
del cielo y abren el camino a los dioses,
o los sabios que conocen este arte arcano,
entran en profunda meditación, inspiran
la energía cósmica y mediante
la práctica constante adquieren capacidades
divinas.
En el estudio de la energía vital por
los chinos se encuentran sorprendentes resultados
en medicina y se establecen sólidos cimientos
en la filosofía que pueden sernos de
mucha utilidad hoy en día si quisiéramos
profundizar en su estudio. Fijémonos
en la gran semejanza del trabajo anterior a
Jesucristo de estos sabios y de las enseñanzas
Rosacruces.
La substancia de la que nace un hombre es la
misma substancia que se compone el universo
entero, es decir, la energía. Esta energía
puede manifestarse en diferentes tipos los cuales
se generalizan en dos grupos principales, uno
ying de energía pasiva y otro yang de
energía activa.
Esta energía, que está en el hombre
y en todo el universo no es estática;
está cambiando siempre, y los cambios
pueden ser producidos por diferentes épocas
y diferentes ambientes a los cuales está
sometido el crecimiento y desarrollo de las
cosas u los seres.
Actualmente existen mas de 18.000 ejercicios
destinados al desarrollo de la energía
por el hombre. Estos ejercicios se dividen en
china según su origen, filosofía
y objetivo en cinco grandes escuelas con diferencias
pero con grandes semejanzas: la escuela desarrollada
para la salud y la medicina, la escuela de origen
budista, la escuela de origen taoista, la escuela
para las artes marciales y la escuela para la
mística y el desarrollo del espíritu.
Es también importante resaltar que el
trabajo de la energía es una disciplina
esencialmente experimental y no solo basada
en el intelecto. No es suficiente estudiar y
entender (aunque es muy importante), es preciso
practicar y practicar si se quieren obtener
buenos resultados. En la práctica de
la mayoría de los ejercicios hay tres
puntos fundamentales que si no se respetan los
resultados serán muy pobres. Estos puntos
son: el numero uno es la relajación del
cuerpo y del pensamiento, el numero dos la respiración
y el tres el trabajo de la mente.
El cultivo de la energía vital es un
arte en si mismo cuyos beneficios pueden ser
sorprendentes en todos nuestros planos de existencia
pues un flujo de energía equilibrado
en nosotros, nos hace mas fuertes y resistentes
y nos mantiene la mente mas calmada ante las
embestidas de la vida.
Desde aquí animo a ser posible a trabajar
de forma regular algunos ejercicios diariamente
para el desarrollo de la energía, una
vez se crea el habito el esfuerzo es mínimo
y el resultado enorme.
Que la Paz Profunda more en sus corazones.
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